viernes, 27 de abril de 2007

El gran Mel Brooks y su magnífico Los Productores...


...han dicho adiós después de seis años en Broadway. También aquí, en Madrid, donde se representa protagonizada por Santiago Segura y José Mota, el mes de mayo verá el final de las representaciones.

Mel Brooks total, Mel Brooks a lo grande…el mejor Mel Brooks, el de las bromas sutiles, el que se ríe del mundo que mejor conoce -el del espectáculo- es el que nos ofrece Los Productores. Un espectáculo muy Broadway en pleno corazón de Madrid para no parar de disfrutar.

“Hazlo gay! Hazlo gay! Hazlo gay!”… La famosa canción Keep it gay!, en su versión en castellano, no te abandona al salir del teatro Coliseum. Ni tampoco la sonrisa que se instala desde el principio (con ese cartel de la versión de Hamlet made in Max Bialystok: “Menudo Cachondo”) y que se convierte en carcajada en grandes momentos del show.

La historia es bien conocida. El peor productor de Broadway y un contable cuyo sueño es entrar en el mundo del espectáculo deciden forrarse haciendo el peor musical que ha existido, el mayor fracaso de la historia de los musicales. “Primavera para Hitler” tiene todas las papeletas para echar del teatro a todos los espectadores, con un autor nazi, unas “locas” como director y ayudante (¡magníficos Miguel del Arco como Roger de Bris y Ángel Ruíz como Carmen!), una esvástica gigante al mejor estilo Zigfield Follies y unas vedettes con trajes horrible (una lleva una salchicha gigante en la cabeza!).

Las peripecias de Max Bialystock y Leo Bloom para arruinarse son hilarantes y, sobre todo, son Broadway. Este musical no tiene nada que envidiar a los montajes de Nueva York o Londres. Los decorados son espectaculares y yo, en el momento en que vi a José Mota bailando claqué como en un musical de Gene Kelly, me dejé llevar y me abandonaron todas las reservas. Mota está genial en su personaje. Sobre Santiago Segura diré que está muy bien, aunque algún deje muy suyo se le escapa y sobre Ulla hay que señalar que Dulcinea

Juárez tiene una voz prodigiosa (como ya demostraba en El Mikado, otro gran musical) y está perfecta como sueca explosiva.


Al día siguiente me pasé todo el día con las canciones en la cabeza y viendo en youtube las sesiones de grabación del musical original con un gran, gran Gary Beach en el papel del director del "engendro", Roger de Bris.

Al salir, no pude dejar de preguntarme por qué el teatro estaba medio vacío y por qué este magnífico musical se cae de la cartelera teatral cuando la gente llena “Hoy no me puedo levantar” o “Mamma Mía!”. Una de las causas, probablemente, es que la gente va a los musicales a oír las canciones que se sabe, que forman parte de su memoria cultural… En Inglaterra o EEUU las canciones de Los Productores forman parte de la tradición musical viva. Aquí no. Y es una lástima porque el “Hazlo gay!” merece ser cantada, recordada y comentada!

En fin. Supongo que el año que viene veremos llenos los teatros con el musical que se prepara del Dúo Dinámico o de Dirty Dancing. Pero ya veremos con Jesucristo Superstar (aunque con las fervientes masas católicas que hay por aquí, igual hasta tiene éxito). Imagino que lo que va a ser difícil es ver por estos lares el próximo musical de Mel Brooks que se estrenará en Broadway el año que viene: El jovencito Frankenstein. ¡Qué lástima! porque no creo que los productores quieran ya traer grandes musicales de calidad aquí! Son una ruina. Mejor aprender la lección de Bialystock y Bloom: trae un mal musical que te forrarás!

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